Tambores de hendidura

Los tambores de hendidura pertenecen a la familia de los idiófonos, es decir, instrumento musical generalmente de madera, metal o hierro que tiene sonido propio porque usa su cuerpo como materia resonadora produciendo el sonido por su vibración sin uso de cuerdas, membranas o columnas de aire.

Entre los idiófonos están campanas, castañuelas, gongs, xilófonos… pero en este artículo nos centramos únicamente en unos pocos tambores de hendidura construidos en madera y caña de bambú caracterizados por contener hendiduras o rajas en el cuerpo del instrumento con el fin de emitir una variedad de diferentes tonos al ser percutido.

Krin

Entre los llamados tambores de hendidura se encuentra el Krin, también llamado Kolokolo. 

Krin

Esta hecho a partir de un tronco ahuecado al que se le hacen unas hendiduras de las que se obtienen varios tonos al percutir sobre sus láminas. La madera mas usada para su fabricación es el mango aunque también en khari y secoya.

Su origen se encuentra en la región boscosa de Guinea y originalmente se usaba, además de como instrumento musical,  como elemento de comunicación, auunque hoy en día lo encontramos en toda África occidental.

Su uso musical se compone de tres Krin en tamaños pequeño, medio y grande que varían normalmente entre los 40 y los 60 centímetros, y su tamaño se corresponde a los tonos agudo, medio y grave respectivamente. Se tocan en grupos de tres músicos creando composiciones rítmicas con improvisaciones, relegándose a medio camino entre los instrumentos rítmicos y melódicos.

Es fácil encontrarlos también mezclados con tambores africanos de membrana como el djembe, dundun y bugarabú, además de percusiones ligeras como chéqueres y campanas.

Este vídeo muestra como se fabrican sin haber variado su método desde su aparición. Al final podréis escuchar su sonido

Y este otro víeo la combinación del juego de tres krin, aqui llamado Log Drum, sonando simultáneamente:

Teponatzli

Originalmente de las culturas maya y azteka, lo encontramos en México, Guatemala y Honduras. Consiste igualmente en un tronco ahuecado mas o menos ornamentado al que se le hacen unas ranuras que permitirán distintos tonos al percutir sus  lenguetas. .El extremo de las baquetas incorpora una bola de material mas blando generelamente de caucho que amortigua y dulcifica el sonido.

Su fabricación en caña es mas fácil y económica pero mas corta su vida útil. Su versión africana sería el Slit Drum

Teponatzle
Teponatzli

Atingting Kon

Los gigantescos tambores de hendidura del norte de Vanuatu se encuentran entre los instrumentos musicales más grandes del mundo. Situados sobre todo en la isla de Ambrym y las islas vecinas, se tallan de los troncos de los árboles grandes conocido como breadfruit (árbol del pan, llamado así porque su fruto se asemeja al pan recién horneado cuando se cocina), ahuecados hacia fuera para crear una cámara resonante con una ranura estrecha. Los bordes de la hendidura se golpean con mazos de madera produciendo tonos profundos y sonoros.

Se tocan en eventos sociales y ceremoniales importantes tales como iniciaciones, danzas, y entierros. A través de acciones cuidadosamente coordinadas, los percusionistas del conjunto de tambores producen ritmos de inmensa variedad y complejidad.

Estos tambores de hendidura fueron, también usados ​​para comunicarse entre aldeas. Bajo las condiciones atmosféricas adecuadas, su sonido puede transportar kilómetros a través del bosque y, en raras ocasiones, a través del agua a las islas vecinas. Una serie de «lenguajes» de tambor tipo morse permite enviar mensajes muy específicos, como ejemplo: «Llegamos en cinco días, avise a su supervisor. Llevamos cerdos»

El tambor se hace con la forma de una figura estilizada del antepasado. Los motivos espirales pintados en los ojos representan a Metan Galgal, la estrella de la mañana. La larga hendidura vertical representa la boca, a través de la cual la «voz» del antepasado emerge como sonido cuando se toca el tambor.

Se dice que cada uno de estos tambores tiene espíritus, algunos buenos, otros malos, y a menudo se colocan erguidos en el perímetro de una propiedad o fuera de una casa como protección.

Otros

Tagutok

Original de la isla de Mindanao, Filipinas. Consiste en una caña de bambú decorada y una ranura.

Kauaha

El kauaha, original de la Isla de Pascua, es un instrumento fabricado con la mandíbula de un equino, disecada de manera natural. Los huesos maxilares inferiores conservan  en los alvéolos dentarios todas las piezas sueltas, que no se salen debido a su forma. La mandíbula al ser  golpeándola contra el suelo o contra la palma de la mano. hace vibrar las pezas dentales emitiendo su sonido.

Mandíbula de equino desecada en forma natural. . Al golpear la quijada, que se coge en la parte delantera, contra el suelo o contra la palma de la otra mano, produce dos sonidos.

Pate o Toere

Original de las islas Cook, Polinesia. Construido a partir de un tronco de madera de Mir y  de origen maorí, conserva en su uso musical sus profundas raíces espirituales que persisten en las islas, usado originalmente por los misioneros locales para convocar reuniones en los pueblos Samoan.

Djembe y su ritmo

africano

El djembe (pronunciado Yembé) es el instrumento de percusión por excelencia del mandinga, originario del antiguo imperio malinque. Cada djembe está tallado a mano en una sola pieza de madera, inspirado en el mortero donde las mujeres muelen el mijo, y decorado con relieves figurativos. El parche es de piel de cabra, y está tensado por una sola cuerda entrelazada de gran resistencia fijada en unos aros de hierro. La madera más utilizada es la del árbol del mango, una especie que abunda en Africa Occidental. Sólo se cortan árboles viejos y secos que ya no dan fruto. Así se evita la deforestación y que la madera se raje al secarse.

El imperio malinque surge en el siglo XIII con la unión de los territorios del centro-sur de Mali, del oeste de Senegal y del norte de Guinea por el soberano Soundiata Keita. Este imperio básicamente mandinga reúne a numerosas etnias sahelinas (soninké, bamanan, malinké, kansonké), donde

la música actúa como un vector de cohesión esencial para su unidad cultural

El repertorio mandinga está dominado por la jeliya (arte de una clase integrada por poetas y músicos africanos) y es interpretado por los griots, encargados también de conservar la historia en forma de epopeyas y leyendas. Su canto es melodioso y gangoso a la vez. Utilizan distintos instrumentos según las regiones entre los que se encuentran: la kora (arpa de veintiuna cuerdas), el ngoni (pequeña guitarra tetracorde), el djembe y el balafón.

La palabra ritmo en su lengua se traduce como mbalax, nombre con el que hoy en día en Senegal se conoce al estilo donde las percusiones tienen un papel protagonista y donde intervienen los tambores djembe, sabar, bugarabú y la familia de los dun-dun. En Guinea por otro lado se le llama a este estilo konko y en Mali konkoba, siendo palabras de uso común, de modo que decirle a alguien «que buen konkoba tiene» equivale a decirle «que buen ritmo tiene».

Las composiciones que integran su repertorio y que nosotros veremos en esta clase, estan asociadas a rituales religiosos y sociales de su vida cotidiana. El Balakulanya por ejemplo es tocado en bodas y ceremonias de circuncisión, o el Lolo que hace referncia a la estrella de la fortuna, la salud y la fecundidad.

A través de la historia en culturas y sociedades de todo el mundo, un grupo de personas se han reunido en el mismo lugar tocando instrumentos de percusión de una forma rítmica y uniforme, con el fin de encontrar lazos de unión, expresarse, trascender la conciencia… Así pues, bienvenidos a nuestro círculo de tambores donde cada uno interpreta su parte para formar el todo, donde cada uno hace su ritmo para el mejoramiento de todos…

10 razones saludables para tocar percusión

alumna tocando

Tocar percusión puede tener efectos positivos en tu salud

Y puede ayudarte con el estrés, la fatiga, la ansiedad, la hipertensión, el asma, el dolor crónico, la artritis, la enfermedad mental, la adicción e incluso el cáncer.

1. Te hace feliz. Participa en un círculo de tamboresy verás lo feliz que te hace. Tocar percusión libera endorfinas, encefalinas y ondas alfa en el cerebro, todas asociadas con la sensación general de bienestar y euforia.

2. Induce a la relajación profunda. En un estudio, las muestras de sangre de los participantes en una sesión de percusión de una hora revelaron un cambio en las hormonas del estrés.

3. Ayuda a controlar el dolor crónico. Tocar percusión sin duda puede servir como una distracción del dolor. Y promueve la producción de endorfinas y opiáceos endógenos, que son analgésicos propios de nuestro cuerpo similares a la morfina.

4. Estimula el sistema inmunológico. Los estudios demuestran que los círculos de percusión refuerzan el sistema inmunológico. Barry Bittman, MD, neurólogo y presidente del Yamaha Music & Wellness Institute, ha demostrado que tocar percusión en grupo aumenta las células T naturales, que ayudan al cuerpo a combatir el cáncer, así como otros virus, incluyendo el SIDA.

5. Crea un sentido de conexión. Los círculos de tambores y las clases de percusión en grupo proporcionan una oportunidad para la “sincronicidad” en la que conectas con tu propio espíritu a un nivel más profundo a la vez que también conectas con otras personas de ideas afines.

6. Alinea tu cuerpo y mente con el mundo natural. El origen griego de la palabra “ritmo” es “fluir”. Tocar percusión te permite fluir con el ritmo de la vida con sólo sentir los latidos.

7. Proporciona una manera de acceder a un poder superior. Los chamanes a menudo usan tambores como un medio para integrar la mente, el cuerpo y el espíritu.

8. Libera los sentimientos negativos. El acto de tocar percusión puede servir como una forma de auto-expresión. Puedes, literalmente, expresar tus sentimientos con el tambor. Cuando se mantienen, las emociones negativas pueden formar bloqueos de energía. La estimulación física de golpear los tambores puede ayudar a eliminar esos bloqueos. La percusión incluso se ha utilizado terapéuticamente para ayudar a los adictos a lidiar con sus emociones.

9. Te sitúa en el momento presente. Cuando realmente estás fluyendo con el ritmo no puedes ser atrapado por el pasado o preocuparte por el futuro.

10. Permite la transformación personal. Tocar percusión estimula la expresión creativa. Con la percusión en grupo, no sólo puedes llegar a la auto-expresión, sino que además obtienes retroalimentación de los otros percusionistas. Es el equivalente a una terapia de conversación. Los círculos de percusión proporcionan un medio para explorar tu yo interior y expandir tu conciencia formando parte de una comunidad.