Djembe y su ritmo

africano

El djembe (pronunciado Yembé) es el instrumento de percusión por excelencia del mandinga, originario del antiguo imperio malinque. Cada djembe está tallado a mano en una sola pieza de madera, inspirado en el mortero donde las mujeres muelen el mijo, y decorado con relieves figurativos. El parche es de piel de cabra, y está tensado por una sola cuerda entrelazada de gran resistencia fijada en unos aros de hierro. La madera más utilizada es la del árbol del mango, una especie que abunda en Africa Occidental. Sólo se cortan árboles viejos y secos que ya no dan fruto. Así se evita la deforestación y que la madera se raje al secarse.

El imperio malinque surge en el siglo XIII con la unión de los territorios del centro-sur de Mali, del oeste de Senegal y del norte de Guinea por el soberano Soundiata Keita. Este imperio básicamente mandinga reúne a numerosas etnias sahelinas (soninké, bamanan, malinké, kansonké), donde

la música actúa como un vector de cohesión esencial para su unidad cultural

El repertorio mandinga está dominado por la jeliya (arte de una clase integrada por poetas y músicos africanos) y es interpretado por los griots, encargados también de conservar la historia en forma de epopeyas y leyendas. Su canto es melodioso y gangoso a la vez. Utilizan distintos instrumentos según las regiones entre los que se encuentran: la kora (arpa de veintiuna cuerdas), el ngoni (pequeña guitarra tetracorde), el djembe y el balafón.

La palabra ritmo en su lengua se traduce como mbalax, nombre con el que hoy en día en Senegal se conoce al estilo donde las percusiones tienen un papel protagonista y donde intervienen los tambores djembe, sabar, bugarabú y la familia de los dun-dun. En Guinea por otro lado se le llama a este estilo konko y en Mali konkoba, siendo palabras de uso común, de modo que decirle a alguien “que buen konkoba tiene” equivale a decirle “que buen ritmo tiene”.

Las composiciones que integran su repertorio y que nosotros veremos en esta clase, estan asociadas a rituales religiosos y sociales de su vida cotidiana. El Balakulanya por ejemplo es tocado en bodas y ceremonias de circuncisión, o el Lolo que hace referncia a la estrella de la fortuna, la salud y la fecundidad.

A través de la historia en culturas y sociedades de todo el mundo, un grupo de personas se han reunido en el mismo lugar tocando instrumentos de percusión de una forma rítmica y uniforme, con el fin de encontrar lazos de unión, expresarse, trascender la conciencia… Así pues, bienvenidos a nuestro círculo de tambores donde cada uno interpreta su parte para formar el todo, donde cada uno hace su ritmo para el mejoramiento de todos…

10 razones saludables para tocar el djembe

alumna tocando

Tocar djembe o percusión en general puede tener efectos positivos en tu salud

Y puede ayudarte con el estrés, la fatiga, la ansiedad, la hipertensión, el asma, el dolor crónico, la artritis, la enfermedad mental, la adicción e incluso el cáncer. (Que es djembe aqui)

1. Te hace feliz. Participa en un círculo de djembe y verás lo feliz que te hace. Tocar percusión libera endorfinas, encefalinas y ondas alfa en el cerebro, todas asociadas con la sensación general de bienestar y euforia.

2. Induce a la relajación profunda. En un estudio, las muestras de sangre de los participantes en una sesión de percusión de una hora revelaron un cambio en las hormonas del estrés.

3. Ayuda a controlar el dolor crónico. Tocar djembe sin duda puede servir como una distracción del dolor. Y promueve la producción de endorfinas y opiáceos endógenos, que son analgésicos propios de nuestro cuerpo similares a la morfina.

4. Estimula el sistema inmunológico. Los estudios demuestran que los círculos de percusión refuerzan el sistema inmunológico. Barry Bittman, MD, neurólogo y presidente del Yamaha Music & Wellness Institute, ha demostrado que tocar percusión en grupo aumenta las células T naturales, que ayudan al cuerpo a combatir el cáncer, así como otros virus, incluyendo el SIDA.

5. Crea un sentido de conexión. Los círculos de tambores djembe y las clases de percusión en grupo proporcionan una oportunidad para la “sincronicidad” en la que conectas con tu propio espíritu a un nivel más profundo a la vez que también conectas con otras personas de ideas afines.

6. Alinea tu cuerpo y mente con el mundo natural. El origen griego de la palabra “ritmo” es “fluir”. Tocar djembe te permite fluir con el ritmo de la vida con sólo sentir los latidos.

7. Proporciona una manera de acceder a un poder superior. Los chamanes a menudo usan tambores como un medio para integrar la mente, el cuerpo y el espíritu.

8. Libera los sentimientos negativos. El acto de tocar djembe puede servir como una forma de auto-expresión. Puedes, literalmente, expresar tus sentimientos con el tambor. Cuando se mantienen, las emociones negativas pueden formar bloqueos de energía. La estimulación física de golpear los tambores puede ayudar a eliminar esos bloqueos. La percusión incluso se ha utilizado terapéuticamente para ayudar a los adictos a lidiar con sus emociones.

9. Te sitúa en el momento presente. Cuando realmente estás fluyendo con el ritmo no puedes ser atrapado por el pasado o preocuparte por el futuro.

10. Permite la transformación personal. Tocar djembe estimula la expresión creativa. Con la percusión en grupo, no sólo puedes llegar a la auto-expresión, sino que además obtienes retroalimentación de los otros percusionistas. Es el equivalente a una terapia de conversación. Los círculos de percusión proporcionan un medio para explorar tu yo interior y expandir tu conciencia formando parte de una comunidad.